IEP Instituto de Ecología Política

Cisnes de Cuello Negro de Valdivia Migran a Ríos y Lagunas del Sur

Cisnes de Cuello Negro de Valdivia Migran a Ríos y Lagunas del Sur
Diciembre 06
00:00 2004

Especie no es migratoria

La migración de los cisnes de cuello negro es un fenómeno que no plantea teorías definitivas, dado que está en constante estudio. Según el investigador de la Uach, Roberto Schlatter, la migración de las aves involucra generalmente a la mayor parte de la población. Las aves se van, invernan en algún lugar y después regresan. “Ese no es el caso del cisne, porque no es una especie típicamente migratoria, sino más bien nómade, que se mueve en forma relativamente oportuna de acuerdo a la calidad del humedal donde esté y de las posibilidades que allí tenga de alimentarse”, dice.

Gerardo Elzo, de la Conaf de los Lagos, aclara que hace unos seis años, las poblaciones de cisnes de cuello negro se incrementaron fuertemente en la zona del santuario del río Cruces. “Supuestamente se trasladaron desde la XI y XII Región y en cuestión de meses se incrementó la población a unos 15 mil cisnes. Después la población se estabilizó con un promedio de entre cinco mil y ocho mil, dependiendo del año”, indicó.

Para el investigador de la Ufro, Edoardo Tosti-Croce, la migración de las aves presenta variaciones. “Si un año llegan a una laguna, puede que eso no se repita al siguiente y que al subsiguiente lleguen muchas más. En el caso de los cisnes de cuello negro, se ha tratado de una migración medio forzada por las condiciones ambientales del santuario del río Cruces. Por eso, no podemos tener garantía de que estas aves se radiquen de manera definitiva en la Novena Región”, aclara.

Cisnes de cuello negro muertos, decenas agonizantes y otros sufriendo extraños espasmos en el agua. Este es el panorama habitual en el Santuario de la Naturaleza del río Cruces, en Valdivia, el principal humedal y zona de avistamiento de aves en el sur, un lugar que hasta hace poco era tranquilo, pero desde hace meses que vive una crisis medioambiental que preocupa a vecinos, expertos y autoridades.

El deceso de estos animales, considerados como vulnerables, ha determinado que la Comisión Nacional del Medio Ambiente (Conama) encargara un estudio a la Universidad Austral para conocer las causas de las muertes. Hasta ahora se sabe que el luchecillo, el alga del cual se alimentan, ha sufrido una importante baja por factores desconocidos, y que el agua del río muestra claros signos de contaminación y sedimentos.

De acuerdo a los censos efectuados por la Corporación Nacional Forestal (Conaf) en el Santuario Carlos Anwandter, en mayo había 6.000 cisnes de cuello negro. En septiembre, éstos disminuyeron a 3.674 y en octubre sólo se encontraron 2.180. Las cifras hablan por sí solas, pero también dan cuenta de otra situación: las aves han migrado hacia otros sitios.

El trabajo para establecer dónde están las aves recién comienza, pero ya hay datos certeros. Hasta ahora se ha establecido que de los cerca de 3.500 cisnes que han dejado el humedal, un centenar ha muerto en los alrededores del río Cruces y otros 1.600 se trasladaron a pozones y lagunas ubicados cerca de la ciudad de Valdivia y en otros puntos de la provincia. ¿Qué pasó con los otros 1.500? Aunque algunas pistas apuntan a sectores costeros de las regiones Novena y Décima, no existen catastros exactos, pues los datos se limitan a denuncias de la comunidad que se ha sorprendido con la inusual visita de la especie a sitios donde nunca antes había llegado, como Puerto Saavedra o el sector de Pelluco, en Puerto Montt.

Recorridos

José Luis Galaz, del departamento nacional de Patrimonio Silvestre de Conaf, cuenta que, con el fin de colaborar con la investigación que pretende determinar los factores que han incidido en la disminución de cisnes, los funcionarios de esa entidad han recorrido varios sectores de Valdivia, realizando censos regulares a las poblaciones que antes no eran contabilizadas.

El encargado del mismo departamento en la oficina de Los Lagos, Gerardo Elzo, explica que “los funcionarios de Valdivia han detectado poblaciones en lugares que se ubican fuera del santuario y muy cerca de la ciudad. En el censo realizado en octubre encontraron alrededor de 1.600 en lugares donde vivían algunos cisnes, pero últimamente los grupos se incrementaron de manera notoria”.

René Ardiles, experto de Conaf Valdivia, señala que han visto más grupos que habitan los sectores de Cayumapu (salida norte de Valdivia), Collico (sector urbano en el río Calle Calle), en los pozones de la salida sur de la ciudad, en el río Futa y en Pishuinco.

A la costa

En sectores costeros de las regiones Novena y Décima se ha verificado el mismo fenómeno. El director del Instituto de Zoología de la Universidad Austral (Uach), Roberto Schlatter, cuenta que le han informado que algunos cisnes llegaron a la localidad costera de Mehuín y en el litoral que se emplaza entre Budi (IX Región) y Queule (X Región).

Aunque el ornitólogo recalca que no posee antecedentes científicos que relacionen este fenómeno con la migración detectada, menciona que ha sabido de la aparición de algunos ejemplares enfermos en otras zonas de la Región de los Lagos. “Un cercano vio hace unos dos meses un cisne con problemas neuromusculares en Chiloé. Se podría suponer que como acá no encuentran comida, han debido trasladarse a sitios que les permiten alimentarse de manera más adecuada”, afirma.

Sectores como Puerto Saavedra, en la costa, y Conguillío, en la cordillera, no registraban presencia de cisnes desde hace 15 años

Inusuales avistamientos en la Novena Región

El académico del Departamento de Ciencias Básicas de la Universidad de La Frontera (Ufro), Edoardo Tosti-Croce, recorre permanentemente la Novena Región en las salidas a terreno que lleva a cabo junto a sus alumnos. En las visitas -desde hace poco más de un mes- han comprobado un notorio incremento en el grupo de cisnes de cuello negro que habitualmente se ve en el lago Budi, en el sector costero.

La mayor sorpresa que se llevó este doctor en Ciencias Biológicas fue causada por la aparición repentina de algunos ejemplares en Puerto Saavedra, donde antes no había registros. “Una veintena de ellos estaba en un charco de agua producido por la lluvia. Se trata de una pradera seminundada y la escena fue impactante porque normalmente el cisne no está en un lugar tan pobre de agua y carente de la flora que requiere para su adecuada alimentación. Incluso algunos estaban buscando comida fuera del agua. Eso es absolutamente inusual”, recalca.

Tosti-Croce indica que a fines de noviembre encontró una pareja de cisnes en el Parque Nacional Conguillío -en la zona cordillera de la IX Región-, donde hace unos cinco años se divisó un grupo pequeño. “Esto no era común, dado que los cisnes dejaron esa zona hace 15 años”. Algo parecido ocurrió en el río Toltén, donde “un colega vio un grupo numeroso de cisnes en un sector del río donde pesca regularmente. Este fenómeno es una novedad que se ha registrado sólo durante las últimas semanas”.

Aunque no puede demostrar que estos sucesos tengan relación con la disminución verificada en el río Cruces, el académico sostuvo que “si bien no hemos visto un cisne con evidencias de haber estado en el santuario, creemos que este fenómeno tiene relación con lo sucedido en Valdivia. Evidentemente los cisnes están buscando comida, casi desesperadamente, en lugares donde nunca antes se habían visto”.

Share

Artículos Relacionados

Sin Comentarios

No hay Comentarios

Nada de momento. ¿Deseas comentar?

Escribir comentario

Write a Comment

Código de seguridad * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Buscar en el IEP

Facebook

El Tiempo