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Anuncios sobre el futuro energético en Chile: ¿Acordes a la gobernabilidad democrática?

Anuncios sobre el futuro energético en Chile: ¿Acordes a la gobernabilidad democrática?
Marzo 05
10:56 2012

Aunque destacan elementos positivos, su propuesta insiste en apoyar megacentrales en Aysén; anuncia fast-track para concesiones de transmisión eléctrica, lo cual no constituyen a una “carretera publica”, y aclara que “sólo analizará” la posibilidad de instaurar eco-impuestos a las termoeléctricas.

Al inaugurar la hidroeléctrica Chacayes, el presidente  Piñera  dio a conocer su propuesta “Energía para el futuro”. Sus anuncios en la materia, además de tardíos, pues las propuestas de la CADE y las de la Comisión Ciudadana Técnico-Parlamentaria (CCTP) las tenía hace 4 meses, compromete pocas acciones  atingentes al corto período que queda de su gobierno.

Aunque destacan tres elementos positivos –retoma la eficiencia energética, anuncia licitaciones abiertas para ERNC y  centros de operación independiente para los sistemas eléctricos hoy privados – su propuesta insiste en apoyar las megacentrales en Aysén; anuncia mecanismos fast-track para concesiones de transmisión eléctrica, lo cual no constituyen absoluto una “carretera publica”, y aclara que “sólo analizará” la posibilidad de instaurar eco-impuestos a las termoeléctricas.

A pesar de que reconoce una expansión moderada de la demanda energética al año 2020, (100 mil giga Watts), lo que contradice las proyecciones empresariales de que Chile deberá duplicar su consumo en ese periodo, el gobierno propone seis líneas de política energética a medio camino entre el continuismo y la timidez.

En la  primera, retoma el Plan de Acción de Eficiencia Energética  2020 desarrollado por el gobierno anterior, mediante estándares mínimos de eficiencia energética, etiquetado, programas de iluminación publica y residencial). Además promete restablecer la comisión interministerial  para la eficiencia, pero no  establece estándares obligatorios para  grandes consumidores  industriales y mineros, solo un sello voluntario.

Para el “despegue” de las Energias Renovables No Convencionales (ERNC), anuncia licitaciones abiertas; una plataforma geo-referenciada sobre terrenos disponibles y una institucionalidad pública que ya existe (el  Centro de Energías Renovables)  Pero en lo concreto, el presidente no menciona  un apoyo  a la Ley 20/20  unánimemente aprobada por el Senado y hoy en tramite en la Cámara de Diputados. Tampoco compromete fondos para los programas de Eficiencia y de ERNC, los cuales ya fueron recortados por su gobierno en el presupuesto 2012.

En cuanto al rol de las energías tradicionales (línea 3),  el presidente da un insólito espaldarazo a las mega-represas de la Patagonia, con “mitigación” (¿de qué tipo?) y líneas submarinas y subterráneas “donde económicamente sea posible”. Con ello, da una bofetada a las demandas ciudadanas de la Región de Aysén, que explícitamente pide plebiscitos vinculantes  respecto de los megaproyectos que pretenden instalarse en la zona.

Sobre los combustibles fósiles, llama a contener las emisiones y mitigar el precio de la dependencia energética, pero solo propone “uso mas eficiente y sustentable del carbón” (¡como si ello fuera posible!); definir áreas de exclusión y  sólo analizar la incorporación de instrumentos tributarios – los eco impuestos – para internalizar los efectos de la contaminación que generan.

Insiste en la “carretera eléctrica pública” (Línea 4) y anuncia un rol clave del Estado en planificación, dimensión y definición territorial de las redes de transmisión. Pero las medidas que propone se orientan a facilitar las concesiones eléctricas y establecer franjas fiscales, lo cual privilegia a las empresas eléctricas (ya que la figura equivale a que el Estado compre para la empresa el terreno) por sobre los derechos de agricultores, emprendimientos urbanos, turísticos, áreas protegidas y territorios indígenas.

Finalmente, en el ámbito del mercado eléctrico (Línea 6) un anuncio  destacable es la creación de Centros de Operación Independiente, para reemplazar los actuales Centros de Despacho (CDEC) gestionados por las mismas empresas generadoras, y la creación de la figura de un  comercializador independiente, lo que puede contribuir a dar transparencia al oscuro mercado eléctrico. No obstante,  junto a ello propone reducir de 500kw a 100kw la categoría de clientes regulados, lo que expone a las Pymes a tener que negociar tarifas con las tres empresas del oligopolio eléctrico.

En síntesis, la propuesta energética del presidente Piñera mantiene el actual modelo de desarrollo eléctrico, con la intención de corregir algunos de sus defectos, pero en el largo plazo y con sendos proyectos de ley mediante. En el corto plazo, en cambio, da un explícito apoyo a la hidroelectricidad como fuente prioritaria, y especialmente al represamiento de los ríos de la Patagonia, con lo cual retrotrae al país a la matriz de los años ‘80 y a los conflictos de gobernabilidad que Chile enfrenta hoy, y que son los mismos que lo forzaron en 2011 a constituir comisiones que integrasen la voz de la ciudadanía y el Parlamento para reformar el desarrollo eléctrico.

Fuente:Chilesustentable.net  – La Tercera – Publicado 05 marzo 2012 – Enlace a la Fuente de esta Noticia

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