IEP Instituto de Ecología Política

Montañas, Glaciares y Mineras: Peligrosa Relación

Montañas, Glaciares y Mineras: Peligrosa Relación
diciembre 12
12:17 2012

Columna de Opinión. Ayer 11 de diciembre, la comunidad internacional celebro el Día Internacional de las Montañas, fecha instaurada en 2003 por la ONU para crear conciencia global respecto de la importancia que tienen las montañas para la vida humana y el mantenimiento de los ecosistemas.

En Chile, el gobierno, a través del -Ministerio de Relaciones Exteriores, se limito a organizar una pequeña celebración para niños de carácter educativo. Este hecho demostró la escasa valoración que existe en Chile de las montañas, alas cuales damos la espalda en lugar de implementar medidas concretas en favor de su cuidado y conservación, incluyendo los humedales de altura y los glaciares.

Ello resulta al menos desproporcionado si tomamos en cuenta que la mayor parte del territorio nacional son montañas, y que en nuestras montañas se encuentran la mayor parte de los glaciares andinos: 20 mil kilómetros cuadrados de glaciares, de los 26 mil que hoy existen en el continente Sudamericano.

Un país como Chile, donde 70% de la población se abastece del agua proveniente de las montañas y glaciares, contar con políticas y una cultura de protección de estas reservas de agua dulce es fundamental para asegurar el abastecimiento de agua potable para la población, para mantener el medioambiente y las actividades económicas mas relevantes: la agricultura, la minería, la generación eléctrica, y la industria, ademas de los centros urbanos.

Pero en nuestro país la política pública y la cultura nacional esta lejos de las montañas, las que son consideradas como ecosistemas marginales y poco productivos. En este contexto, industrias como la minería desarrolla actividades altamente nocivas para la conservación de las montañas y glaciares, como la construcción de caminos sobre glaciares, el uso de explosivos, el derrames de aceite, petróleo y tóxicos sobre ellos, y la sepultación de glaciares bajo botaderos de material de descarte. Una práctica que ha provocado contaminación y acidificación de las aguas que escurren hacia los ríos, debido a la reacción química del material extraído en contacto con la atmósfera.

Importantes investigadores internacionales, como Alexander Brenning, han estimado que la destrucción de 3,6 kilómetros cuadrados de superficie glaciar en Chile por parte de la minería, entre 1988 y 2001, significo perder más de 30 millones de metros cúbicos de agua.

Proyectos como Pascua Lama, de la empresa canadiense Barrick Gold, intervino los glaciares Esperanza, Toro I y Toro II, destruyendo entre 50 y 70% de su superficie. La División Andina de Codelco ha reducido irremediablemente la recarga glaciar y seguridad hídrica de la cuenca del Aconcagua, al destruir y o sepultar varias partes del glaciar Rio Blanco. Antofagasta Minerals en su desarrollo del proyecto Los Pelambres desde el año 2005 en la cuenca superior del río Choapa ha generado graves impactos sobre los recursos hídricos y afluentes de dicha cuenca. Finalmente Angloamerican, en las cuencas altas y afluentes de los ríos Mapocho y Maipo, han destruido 1 km2 de glaciares y sepultado casi la totalidad del glaciar Infiernillo, y ahora sin permiso alguno ha realizado un túnel bajo el glaciar la Paloma , en el Santuario Natural de Yerba Loca, una de las importantes reservas de agua para la cuenca de Santiago.

Para poner atajo a la depredación de glaciares por parte de las mineras, organizaciones ecologistas, incluidas la que represento, junto a asociaciones gremiales como la Sociedad Nacional de Agricultura presentaron al gobierno en 2006 un proyecto de Ley para la Protección de Glaciares, que establecía su protección como objetos de seguridad estratégica para el mantenimiento de los ecosistemas, el abastecimiento de las poblaciones humanas y las actividades productivas. También establecía una clasificación y un Registro Publico Nacional de Glaciares y el establecimiento de actividades restringidas y prohibidas de realizarse en glaciares.

No obstante el compromiso de patrocinar dicho texto de Ley, el gobierno de la época no lo envió a tramitación al Congreso Nacional, porque las empresas mineras, incluida Codelco, se opusieron. Este bloqueo empresarial fue sorteado gracias a la iniciativa del senador Antonio Horvath que ingreso un proyecto para proteger los glaciares con el patrocinio adicional de los senadores Alejandro Navarro (PS), Guido Girardi (PPD) y Rodolfo Stange (RN). Pero a pesar de su aprobación unánime en la Comisión de Recursos Naturales y en la sala del Senados, el ejecutivo no lo patrocinó y la ley no prosperó.

Pero el bochornoso caso de Pascua Lama obligo al gobierno a regular que todos los proyectos en cuya área de influencia se encuentren glaciares, debían ingresar a evaluación ambiental,con un Estudio de Impacto. Adicionalmente creo la Unidad de Glaciología y Nieves dentro de la Dirección General de Aguas, y mandato elaborar un inventario publico nacional de glaciares.

Finalmente en 2008 redactó y puso en vigencia una política para la Protección y Conservación de Glaciares, en el marco del Plan de Acción frente al Cambio Climático. Esta política contiene graves errores conceptuales, tales como la definición de los glaciares como recursos renovables y no genero ningún mecanismo para reducir las amenazas de la minería sobre los glaciares.

Animados por la aprobación y puesta en vigencia de la Ley de Protección de Glaciares en Argentina (Ley 26.639), las organizaciones ciudadanas chilenas han solicitado al Senado,rescatar la Moción para la Protección de Glaciares aprobada en general por el Senado en el año 2006, y reiniciar su tramitación legislativa.

En momentos en que el país sufre una de las sequías más severas de la ultima década, la industria minera continua destruyendo glaciares bajo el amparo del estado, resulta inaceptable soportar la conducta irresponsable del aparato publico y de los privados. Mas aun donde la tendencia de restricción de recursos hídricos se esta viendo agravada por el cambio climático.

El cambio climático es sin duda un fenómeno de degradación global que no solo depende de países individuales como Chile enfrentar y revertir, sino que requiere la concurrencia y compromiso de la comunidad internacional tal como ha quedado en evidencia en la reunión de Doha la semana pasada. Pero parar la destrucción de los glaciares por parte de las empresas mineras nacionales y transnacionales en las montañas del territorio nacional , si es responsabilidad de Chile y el gobierno tiene atribuciones directas para lograrlo.

La protección del agua y los glaciares, junto con limpiar la matriz energética son sin duda desafíos críticos que nuestro país debe urgentemente atender en el contexto del cambio climático. Esperamos que la acción de Chile no sea demasiado tarde , cuando no haya agua ni glaciares que proteger.

Por  Sara Larraín |Publicado 11 diciembre 2012 |

Artículos Relacionados

Sin Comentarios

No hay Comentarios

Nada de momento. ¿Deseas comentar?

Escribir comentario

Write a Comment

Código de seguridad * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Buscar en el IEP

Facebook

El Tiempo