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Pucón, comunidad en transición hacia el decrecimiento

Pucón, comunidad en transición hacia el decrecimiento
Noviembre 05
21:00 2014

Foto PucónHoy se hace necesario entrar en un “círculo virtuoso” de decrecimiento sereno, representado por ocho cambios interdependientes que se refuerzan mutuamente, opina Felipe Rodríguez, presidente de EnerPucón. 

La sociedad consumista globalizada, hegemonizada por un modelo capitalista neoliberal, promueve estilos de vida totalmente alejado de las condiciones sociales y materiales que originaron sus bienes y servicios. Hoy estamos viviendo como si tuviéramos un planeta extra a nuestra disposición, utilizando un 50 por ciento más de recursos de los que la Tierra puede proveer (WWF, 2012).

La crisis económica en la cual estamos inmersos da una oportunidad para que la economía de los países ricos adopte una trayectoria distinta con respecto a los flujos de energía y materiales. Ahora es el momento para que los países ricos, en vez de soñar con recuperar el crecimiento económico habitual, entren en una transición socio-ecológica hacia menores niveles de uso de materiales y energía.

La crisis debe dar a la vez una oportunidad para reestructurar las instituciones sociales según las propuestas de los partidarios del “decrecimiento económico socialmente sostenible” (Martinez-Alier, 2008).

Movimiento en transición

¿Son las comunidades en transición manifestaciones de un proceso de decrecimiento sustentable local? En respuesta a la crisis, el decrecimento es una de las fuerzas antisistema que más ha ganado fuerza en los últimos años, ya que ofrece como movimiento político-cultural una propuesta de cambio radical de paradigma, que parece armonizar mejor con la situación a que el capitalismo ha llevado a la sociedad moderna.

¿Crecimiento?

A primera vista parece ser que el crecimiento es contrario a la sustentabilidad, sin embargo, se confunde crecimiento económico con crecimiento del consumo material. No son la misma cosa, aunque tengan una correlación positiva directa; no son sinónimos, ni su relación es rígida y estática (Amazonas, 2009). Herman Daly, precursor de la Economía Ecológica, se consideró siempre contrario al termino “crecimiento” entendiéndolo como crecimiento material, y no como un concepto socialmente establecido de una medida de actividad económica (Martinez-Alier,2008).

La biosfera es finita, no crece, es cerrada y obligada a funcionar de acuerdo con las leyes de la termodinámica. Por lo tanto, cualquier subsistema, como la economía, en algún momento debe necesariamente parar de crecer y adaptarse a un equilibrio dinámico (Georgescu-Roegen, 1971). El crecimiento ha sido considerado como un fin en sí mismo y su medida oficial, el PIB, no es un buen indicador ni de la propia riqueza. El PIB como indicador de crecimiento económico, no deja claro lo que creció, cómo creció y cuáles fueron los frutos de este crecimiento (Léna y Nascimento, 2012) .

Decrecimiento

Hoy se hace necesario entrar en un “círculo virtuoso” de decrecimiento sereno, representado por ocho cambios interdependientes que se refuerzan mutuamente: reevaluar, reconceptuar, reestructurar, redistribuir, relocalizar, reducir, reutilizar y reciclar (Latouche, 2009). Para alcanzar este propósito se propone varias etapas, la primera y más escencial es la necesidad de inventar la democracia ecológica local para contraponerse a la centralización. De la misma manera, es necesario recuperar la autonomía económica local (Latouche, 2009).

Pucón en transición, construyendo la sustentabilidad

Muchos de los elementos propuestos por el movimiento del decrecimiento son, de alguna manera, promovidos en la transición. Por ejemplo, entre las medidas más conocidas para iniciar un proceso de decrecimiento se tiene la relocalización de la economía, que busca evitar los gastos con transporte y la sobreexplotación de ciertos ecosistemas por causa de las ventajas comparativas; la disminución del tiempo de trabajo y la reapropiación del tiempo individual; el incentivo de la agricultura ecológica familiar; el incentivo del transporte colectivo de calidad; la democratización de las decisiones en torno de la adopción de las tecnologías apropiadas, entre otros.

Se trata finalmente de crear un “vivir bien” de acuerdo con el territorio, teniendo como objetivo la salida del productivismo y de la tiranía de la competencia. Por todo esto los “decrecentistas” son muy cercanos a movimientos como: transition towns, slow cities, slow food, entre otros (Léna y Nascimento, 2012). En la Comuna de Pucón, personas y organizaciones como el CAP, EnerPucón, Unidad Ambiental de Pucón, Unión Comunal Ambiental, entre otros, en los últimos 5 años vienen promoviendo diversos encuentros, reflexiones, proyectos, intervenciones, curso y eventos. Todas estas iniciativas han buscado caminar hacia un desarrollo local sustentable, un mayor acercamiento de la comunidad con su entorno y una mejor comprensión de sustentabilidad como eje de desarrollo transformador.

No es posible identificar un movimiento de decrecimiento fuerte en el proceso de transición en que se encuentra Pucón, sin embargo, existen elementos comunes identificables. El principal proceso iniciado es la relocalización de la producción local por medio del rescate de la agricultura ecológica, principalmente. Por otro lado, la promoción de la reducción, reutilización y reciclaje de residuos, también es un eje que está siendo actualmente trabajado desde la comunidad y desde el gobierno local. Así también viene siendo promovida la eficiencia y relocalización de la producción eléctrica, por medio de la Cooperativa de Energías de Bajo Ambiental – EnerPucón. Al final, uno de los principales impulsos hacia el rescate de la resiliencia local de Pucón fue la iniciación de procesos de conformación de redes de trabajo, y como consecuencia de ello, la recomposición de la comunidad en el camino de transición hacia la sustentabilidad.

Todos estos procesos se encuadran en la concepción de una ecología profunda, ya que es la propia sobrevivencia de la humanidad la que está en juego; por lo tanto, un humanismo bien entendido que nos convoca a reintroducir la preocupación ecológica en medio de la preocupación social, política, cultural e espiritual da vida humana. En ese sentido, tanto el decrecimiento como la transición nos hablan del poder que tenemos de transformar el desastre en la oportunidad de crear un mundo mejor, cambiando radicalmente nuestro modo de vida.

Fuente: Msc. Felipe Rodríguez A. Universidade de Brasília, presidente de EnerPucón y columnista del IEP.

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