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09 de Enero de 2002

 

Medición de la Usach y la Corporación Nacional del Cáncer

Alerta roja por aumento de radiación en Santiago y Viña

F. Llanca/ P. Aburto/C. Palominos
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Durante la primera semana de enero hubo tres días peligrosos para la salud de la población en la capital y siete para los habitantes de la Quinta Región. Expertos atribuyen el fenómeno a que este verano ha sido más caluroso.

El solo hecho de caminar por las calles de Santiago al mediodía se está convirtiendo, definitivamente, en un grave riesgo para la salud. En el segundo año de medición de las radiaciones ultravioletas en la capital, durante tres días se llegó al nivel de alerta roja, el más extremo índice de peligro y que, acumulativamente, puede provocar cáncer a la piel. Debido a esta amenaza, los expertos en el tema previenen a la ciudadanía y los ecologistas exigen que el Gobierno se haga cargo del problema.

Según la Universidad de Santiago y la Corporación Nacional del Cáncer (Conac), que son los encargados de las mediciones, estos tres episodios críticos implican un radical aumento respecto del verano anterior, cuando durante toda la temporada se produjeron sólo siete alertas naranjas, el nivel de cuidado inmediatamente inferior al rojo.

Ernesto Gramsch, doctor en Física de la Universidad de Santiago, explicó que los días más críticos fueron el 1 y 2 de enero. “Después bajó un poquitito, pero el domingo 6 también llegó a un nivel peligroso”, confesó.

En la costa central el asunto es aún más preocupante. “Viña del Mar estuvo toda la primera semana del año con alerta roja”, agregó el especialista.

Y la mano viene peor porque se espera que los episodios de alerta roja continúen en las regiones Quinta y Metropolitana.

Factor climático

Según la Sociedad Chilena de Dermatología, en el país 237 personas mueren anualmente por cáncer a la piel. La Conac, por su parte, explica que 10 de cada 100 mil chilenos padece esta patología, la que va en sostenido aumento.

Claudio Casiccia, doctor en geofísica y encargado del proyecto ozono en Punta Arenas, califica este episodio como “grave para la salud”, ya que se ha llegado a índices sobre el 9 (el máximo es 15), que está en la categoría más peligrosa. “En Santiago este verano hay menos nubosidad, temperaturas excesivamente altas y menos contaminación del aire que, irónicamente, actúa como protección”, explicó el profesional quien precisó que la hora de más peligro es entre las dos y tres de la tarde.

Oficios riesgosos

Resulta curioso que, sin embargo, estos episodios de alerta roja estén pasando inadvertidos para la gente común y corriente, especialmente para quienes están obligados a trabajar al aire libre durante las horas de mayor riesgo (temporeras, deportistas, carabineros de tránsito, jardineros y carteros entre otros).

“Ya no estoy negro, estoy azul”, bromeó Nelson Tapia, ex portero de la Selección chilena, desde su tierra natal, Molina, quien confesó que no siente temor a los efectos solares. Reconoció que no adopta medidas de protección para partidos ni entrenamientos.

En todo caso, la preocupación por este peligro recién comienza a manifestarse en el fútbol. Óscar Meneses, del cuerpo técnico de Universidad Católica, aclaró que “hay una recomendación a los jugadores para que usen protectores y bloqueadores, ya que tenemos que trabajar en horarios poco adecuados”.

Manuel Baquedano, presidente del Instituto de Ecología Política, añadió que el tema de la radiación se debiera asumir como cuando hay restricción vehicular adicional por la contaminación. “El Gobierno debería idear una campaña masiva que sensibilice, porque la radiación es un asesino que actúa lentamente”, reflexionó

Niños en peligro

Las personas de piel blanca están mucho más expuestas al peligro del sol y a desarrollar cáncer. El ser más sensible a la radiación se puede determinar a simple vista, ya que basta con fijarse cuál es la tendencia al broncearse, lo que quiere decir que si la piel se pone muy roja es más vulnerable.

Existen seis tipos de piel. La I y la II son las más sensibles ya que el sol derechamente las quema. Según estudios de la Universidad de Chile, el 36% de los chilenos estamos en la categoría III y IV, que se caracteriza por broncearse gradualmente sin embargo, los bebés menores de seis meses siempre corren peligro. Finalmente, las pieles V y VI corresponden a las de color café donde el sol sólo acentúa el tono.

Solariums

Verónica Salcedo, encargada de “Caribbean Bronze”, se preocupa de defender los bronceados continuos. Argumenta que aunque obviamente existe un daño al aplicarse rayos ultravioleta, se ve disminuido porque “se trata de una administración controlada, en donde tanto intensidad como tiempo de exposición son cuidadosamente vigilados”. Añade que toman medidas como usar gafas y “llenar una ficha de ingreso a cada cliente para realizar un programa especial de sesiones”.

Pese a su permanente dorado, la animadora televisiva Macarena Ramis asegura que este tema le preocupa y que su bronceado es un proceso controlado. “En el invierno voy al solarium, pero uso protector. En verano tomo sol, pero nunca entre las 12 y las 4”, precisa.

 


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Para mayores informaciones contactarse con Pamela Velasquez y Rodrigo Cerda Iturriaga, Fono 2-223 90 59, e-mail comunicaciones@iepe.org

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