conoticias/portada.htm"

31 de Enero de 2002

 

Entrevista a abogado Roberto Celedón

ENDESA no puede echar a hermanas Quintremán de sus tierras, ni mens inundarlas

La noticia de que La Tercera Sala de la Corte Suprema ratificó una resolución judicial que permite a la empresa Endesa continuar la construcción de la central hidroléctrica Ralco, en el alto Bío Bío, parece ser el fin de esta nueva guerra entre indígenas y españoles. Sin embargo, lo que parece ser una nueva conquista de los europeos en tierras araucanas, tiene algunos matices. Sobre este tema, Econoticias conversó con el abogado Roberto Celedón:

¿Cómo ve usted este fallo de la Corte Suprema en el caso Ralco?

El fallo confirma la resolución de la Corte de Apelaciones con fecha 21 de noviembre del año 2001, que nosotros estimamos extraordinariamente positiva, digamos, en cuanto al fondo. Si bien el recurso de protección fue rechazado, desde un punto de vista formal, por cuanto la Corte de Apelaciones estimó que el decreto de concesión eléctrica definitiva no constituía una amenaza a los derechos de las familias indígenas que no han permutado, el fundamento jurídico por el cual funda su sentencia la Corte de Apelaciones y confirmada por la C. Suprema es completamente coincidente con nuestra percepción respecto de la Ley Indígena en esta materia.

¿A qué se refiere con esto?

La Corte Suprema no aceptó el recurso de protección porque estimó que no existía la amenaza que nosotros justamente temíamos, de que Endesa iba a utilizar la Ley Eléctrica para expulsar a las familias que no habían permutado. Esto la Corte lo descarta absolutamente y plantea que Endesa tiene que cumplir con toda la normativa medio ambiental y respetar estrictamente la Ley Indígena

¿Esto quiere decir que si las siete familias que quedan no quieren permutar Endesa no va a poder inundar el valle?

Lo que quedó claro es que Endesa no puede inundar tierra indígena no permutada, lo que obligaría a la empresa a hacer ajustes o reajustes o renunciar a la continuaciónd el proyecto.

Siempre sostuvimos que NINGÚN INDÍGENA PUEDE SER OBLIGADO A PERMUTAR SUS TIERRAS, y en definitiva ese ha sido el criterio jurídico que ha sido confirmado por las resoluciones de la C. de Apelaciones y por la Suprema.

 


[Arriba]

Para mayores informaciones contactarse con Pamela Velasquez y Rodrigo Cerda Iturriaga, Fono 2-223 90 59, e-mail comunicaciones@iepe.org

[Portada] [Opinión] [Mundo] [Latinoamérica] [Chile] [Temas]

© 2001 - Instituto de Ecología Politica (IEP)