25 Marzo de 2002

Los Verdes renuncian al pacifismo en Alemania

¿Será demasiado tarde para seguir
en el gobierno?

En su último Congreso los Verdes alemanes han renunciado al pacifismo para hacer su vida en el gobierno más fácil, pero la movida llega demasiado tarde para mantener a los antiguos movimientos de protestas en el poder después de las elecciones del 22 de septiembre

Llevan cuatro años en el gobierno, durante el cual los verdes han generado dos crisis políticas debido a su rechazo a apoyar la primera intervención alemana de misiones de combate en el extranjero desde la segunda guerra mundial y esto ha influido en su credibilidad con muchos votantes ambos pacifistas y los votantes en general.

El Partido Verde, que es el socio menor de la coalición gobernante con el canciller Gerard Schröeder de los social demócratas, tienen sus raíces en el movimiento pacifista y las protestas estudiantiles de 1998. Efectivamente borró el pacifismo de su agenda y de sus principios centrales en el congreso que aprobó una moción que dice "que el uso de la fuerza no puede ser descartada como última instancia para combatir el genocidio y el terrorismo".

La movida solamente sella en el papel una transformación dolorosa que los Verdes han llevado en su práctica política, dirigidos por el ministro de Relaciones Exteriores Joschka Fisher unos de los políticos más populares en Alemania y el más importante crédito electoral del partido.

Fisher los persuadió de dejar su fiera oposición al compromiso alemán de enviar tropas a Kosovo como parte de la fuerzas de la OTAN en 1999, y en la campaña de bombardeos y posteriormente también enviar tropas con OTAN a la guerra dirigida por Estados Unidos contra el terrorismo.

Fischer logró revertir el potencial colapso del gobierno argumentando que los Verdes podrían lograr más en el poder que afuera. Pero dejar de lado el pacifismo no resolvió los dilemas del partido, aceptar el uso de la fuerza para transformarse en más gratos a una masa más amplia de votantes ha desilusionado a muchos de sus partidarios tradicionales.

¿Pérdida de los votos más relevantes?

Los comentaristas dicen que aunque Fisher que se ha transformado de un activo activista callejero a un hombre de Estado, puede ser incapaz de revertir la fortuna del partido después de una serie de derrotas electorales a nivel local y unos pobres resultados en las encuestas de opinión pública.

"Como un partido tradicional de oposición los Verdes han tenido mucha dificultad en explicar sus funciones en el gobierno a sus partidarios más informados. Ellos han eliminado a muchos de sus votantes y deben encontrar formas de movilizarlos" dijo Dieter Roth director del Grupo de Investigaciones Electorales, uno de las más importantes encuestadoras. Ellos se arriesgan a perder y entregar el voto de los pacifistas al Partido Democrático Socialista PDS (Partido Comunista Reformado) que consistentemente se ha opuesto al involucramiento militar alemán en la región.

La posición del PDS fue reafirmada en su congreso reciente, ayudándole a ganar suficientes votos para poder entrar en el gobierno de la ciudad de Berlín después de una elección regional en el mes de octubre.

A menos que mejoren los resultados en las encuestas que los posicionan con un 5 a 6%, y logren sobrepasar al Partido Libre Demócrata DFP, de tendencia liberal y pronegocios, los verdes pueden no tener la capacidad de formar un gobierno con Schroeder, el mismo que podría preferir una alianza con un partido que les proporcione una mayoría más holgada.

Los Verdes Domados

"Los Verdes han renunciado al pacifismo y por tanto se han hecho más pacíficos" escribió el periódico conservador Franfurten Allgemeinen Zeitung. "Ahora ellos se dan cuentan que han logrado una completa maniobrabilidad en un momento cuando ya no hay garantía de ningún tipo de éxito electoral".

Los Verdes han sido víctimas de su propio éxito en dos décadas desde que ellos emergieron como un movimiento de rebeldes melenudos decididos a transformar una sociedad industrial conservadora en una más armónica con el medio ambiente y más tolerante.

Ellos han ayudado a hacer las aguas más limpias, más puras y han forzado a que las compañías eléctricas comiencen a eliminar la energía nuclear. Los votantes pueden sentir que los proyectos en los cuales los Verdes se embarcaron están más o menos completo y entonces ¿por qué votar por ellos de nuevo?

Además el incremento del desempleo a hecho que muchos alemanes no consideren tan importante las políticas verdes tales como los incrementos a los impuestos de la gasolina o la reducción del tráfico, los votantes más jóvenes están cambiando sus votos desde los verde al partido demócrata liberal, FDP y a los conservadores, dice Bernhard Wessels, un cientista político de la Universidad Libre de Berlín.

"La gente joven está más preocupada de tener trabajos en estos días ellos no se dan el lujo de preocuparse por el ambiente", dijo Wessels.

Pocos disputan que este pequeño partido que ganó 6.7% en los votos en 1998, entregó y completó sus principales promesas electorales. Aparte de dejar la energía nuclear, ha logrado derechos a los homosexuales para casarse, han hecho posible que miles de extranjeros puedan obtener la ciudadanía alemana.

"Hemos cambiado la República paso por paso" dijo Kerstin Müeller co-líder del grupo parlamentario verde en una conferencia de prensa. "Alemania se ha hecho más liberal y más abierta al mundo. Cualquier otra constelación política sería echar la historia hacia atrás".

Su influencia es visible en todas partes, los autos usan gasolina sin plomo, tienen convertidores catalíticos, hay receptáculos para las botellas en casi todas las esquinas y los aparatos para reciclar la basura codificados de color amarillo, café, azul y verde obligan a que todos los residentes separen su basura para reciclarla.

Los verdes ahora dicen que sus metas es ir más allá del medio ambiente y preocuparse de una mejor educación, el estado del bienestar y de la integración europea.

Pero las elecciones serán duras para ellos, el propio partido social demócrata de Schroeder está por detrás de los conservadores con encuestas que señalan más apoyo para la alianza conservadores FDP que para otro gobierno rojo y verde.

Aún así, los analistas esperan que la notoria suerte y capacidad de manejo mediático del canciller le permitan mejorar su imagen, al mismo tiempo que la economía mejora este verano, pero su partido corre el riesgo de enfrentar un escándalo financiero bastante complejo que comienza a emerger.

Schroeder favorece continuar su alianza con los Verdes, pero si estos emergen demasiado débiles él tendrá que considerar una coalición con los liberales o una coalición más grande con los conservadores.

Alemania, 19 de marzo de 2002, Berlín, David Crossland, Servicio Reuter

Para mayores informaciones contactarse con Pamela Velasquez y Rodrigo Cerda Iturriaga, Fono 2-223 90 59, e-mail comunicaciones@iepe.org

[Portada] [Opinión] [Mundo] [Latinoamérica] [Chile] [Temas]

© 2001 - Instituto de Ecología Politica (IEP)