Los Verdes renuncian al pacifismo en Alemania
¿Será demasiado tarde para seguir
en el gobierno?
En su último Congreso los Verdes alemanes han renunciado al pacifismo
para hacer su vida en el gobierno más fácil, pero la movida
llega demasiado tarde para mantener a los antiguos movimientos de protestas
en el poder después de las elecciones del 22 de septiembre
Llevan cuatro años en el gobierno, durante el cual los verdes
han generado dos crisis políticas debido a su rechazo a apoyar
la primera intervención alemana de misiones de combate en el extranjero
desde la segunda guerra mundial y esto ha influido en su credibilidad
con muchos votantes ambos pacifistas y los votantes en general.
El Partido Verde, que es el socio menor de la coalición gobernante
con el canciller Gerard Schröeder de los social demócratas,
tienen sus raíces en el movimiento pacifista y las protestas estudiantiles
de 1998. Efectivamente borró el pacifismo de su agenda y de sus
principios centrales en el congreso que aprobó una moción
que dice "que el uso de la fuerza no puede ser descartada como última
instancia para combatir el genocidio y el terrorismo".
La movida solamente sella en el papel una transformación dolorosa
que los Verdes han llevado en su práctica política, dirigidos
por el ministro de Relaciones Exteriores Joschka Fisher unos de los políticos
más populares en Alemania y el más importante crédito
electoral del partido.
Fisher los persuadió de dejar su fiera oposición al compromiso
alemán de enviar tropas a Kosovo como parte de la fuerzas de la
OTAN en 1999, y en la campaña de bombardeos y posteriormente también
enviar tropas con OTAN a la guerra dirigida por Estados Unidos contra
el terrorismo.
Fischer logró revertir el potencial colapso del gobierno argumentando
que los Verdes podrían lograr más en el poder que afuera.
Pero dejar de lado el pacifismo no resolvió los dilemas del partido,
aceptar el uso de la fuerza para transformarse en más gratos a
una masa más amplia de votantes ha desilusionado a muchos de sus
partidarios tradicionales.
¿Pérdida de los votos más relevantes?
Los comentaristas dicen que aunque Fisher que se ha transformado de
un activo activista callejero a un hombre de Estado, puede ser incapaz
de revertir la fortuna del partido después de una serie de derrotas
electorales a nivel local y unos pobres resultados en las encuestas de
opinión pública.
"Como un partido tradicional de oposición los Verdes han
tenido mucha dificultad en explicar sus funciones en el gobierno a sus
partidarios más informados. Ellos han eliminado a muchos de sus
votantes y deben encontrar formas de movilizarlos" dijo Dieter Roth
director del Grupo de Investigaciones Electorales, uno de las más
importantes encuestadoras. Ellos se arriesgan a perder y entregar el voto
de los pacifistas al Partido Democrático Socialista PDS (Partido
Comunista Reformado) que consistentemente se ha opuesto al involucramiento
militar alemán en la región.
La posición del PDS fue reafirmada en su congreso reciente, ayudándole
a ganar suficientes votos para poder entrar en el gobierno de la ciudad
de Berlín después de una elección regional en el
mes de octubre.
A menos que mejoren los resultados en las encuestas que los posicionan
con un 5 a 6%, y logren sobrepasar al Partido Libre Demócrata DFP,
de tendencia liberal y pronegocios, los verdes pueden no tener la capacidad
de formar un gobierno con Schroeder, el mismo que podría preferir
una alianza con un partido que les proporcione una mayoría más
holgada.
Los Verdes Domados
"Los Verdes han renunciado al pacifismo y por tanto se han hecho
más pacíficos" escribió el periódico
conservador Franfurten Allgemeinen Zeitung. "Ahora ellos se dan cuentan
que han logrado una completa maniobrabilidad en un momento cuando ya no
hay garantía de ningún tipo de éxito electoral".
Los Verdes han sido víctimas de su propio éxito en dos
décadas desde que ellos emergieron como un movimiento de rebeldes
melenudos decididos a transformar una sociedad industrial conservadora
en una más armónica con el medio ambiente y más tolerante.
Ellos han ayudado a hacer las aguas más limpias, más puras
y han forzado a que las compañías eléctricas comiencen
a eliminar la energía nuclear. Los votantes pueden sentir que los
proyectos en los cuales los Verdes se embarcaron están más
o menos completo y entonces ¿por qué votar por ellos de
nuevo?
Además el incremento del desempleo a hecho que muchos alemanes
no consideren tan importante las políticas verdes tales como los
incrementos a los impuestos de la gasolina o la reducción del tráfico,
los votantes más jóvenes están cambiando sus votos
desde los verde al partido demócrata liberal, FDP y a los conservadores,
dice Bernhard Wessels, un cientista político de la Universidad
Libre de Berlín.
"La gente joven está más preocupada de tener trabajos
en estos días ellos no se dan el lujo de preocuparse por el ambiente",
dijo Wessels.
Pocos disputan que este pequeño partido que ganó 6.7%
en los votos en 1998, entregó y completó sus principales
promesas electorales. Aparte de dejar la energía nuclear, ha logrado
derechos a los homosexuales para casarse, han hecho posible que miles
de extranjeros puedan obtener la ciudadanía alemana.
"Hemos cambiado la República paso por paso" dijo Kerstin
Müeller co-líder del grupo parlamentario verde en una conferencia
de prensa. "Alemania se ha hecho más liberal y más
abierta al mundo. Cualquier otra constelación política sería
echar la historia hacia atrás".
Su influencia es visible en todas partes, los autos usan gasolina sin
plomo, tienen convertidores catalíticos, hay receptáculos
para las botellas en casi todas las esquinas y los aparatos para reciclar
la basura codificados de color amarillo, café, azul y verde obligan
a que todos los residentes separen su basura para reciclarla.
Los verdes ahora dicen que sus metas es ir más allá del
medio ambiente y preocuparse de una mejor educación, el estado
del bienestar y de la integración europea.
Pero las elecciones serán duras para ellos, el propio partido
social demócrata de Schroeder está por detrás de
los conservadores con encuestas que señalan más apoyo para
la alianza conservadores FDP que para otro gobierno rojo y verde.
Aún así, los analistas esperan que la notoria suerte y
capacidad de manejo mediático del canciller le permitan mejorar
su imagen, al mismo tiempo que la economía mejora este verano,
pero su partido corre el riesgo de enfrentar un escándalo financiero
bastante complejo que comienza a emerger.
Schroeder favorece continuar su alianza con los Verdes, pero si estos
emergen demasiado débiles él tendrá que considerar
una coalición con los liberales o una coalición más
grande con los conservadores.
Alemania, 19 de marzo de 2002, Berlín, David Crossland, Servicio
Reuter
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