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La Cámara de la Construcción ataca
de nuevo
El presidente de la Cámara de la
Construcción Fernando Echeverría señala en
El Mercurio: Queremos volver a crecer 10% como sector
El dirigente asegura que se debe
implantar una serie de medidas microeconómicas inmobiliarias.
Echeverría asegura que el Caso Gate no ha retrasado los
proyectos hay que tomar en cuenta que el sector de la construcción
es más que casas. Hay obras proyectadas hace varios años,
que no dependen de la tasa de interés y que están
empujando a este rubro.
El principal fuerte este año será la infraestructura
productiva privada, es decir, la construcción de las grandes
plantas. Por ejemplo, la planta de celulosa de Valdivia - cuya inversión
total es de unos US$ 1.300 millones- o la ampliación de la
mina de cobre Collahuasi en el norte.
Este año, podemos decir que nos salvó Valdivia. Si
no estuviera en construcción esa planta, la expectativa de
crecimiento sería sólo de 1,8%, en vez de 4,1%, que
es la prevista para la construcción nacional. Eso muestra
la gran importancia de este tipo de obras.
Es importante sacar adelante iniciativas de este tipo, como el
proyecto Alumysa. Para tener una idea, la inversión en construcción
de este proyecto es 3,5 veces mayor que la Costanera Norte.
Hay que recordar el proyecto de Valdivia. Se demoró mucho
en conseguir la aprobación ambiental. Y éste fue el
proyecto que justamente nos salvó este año. He oído
que se está pensando en hacer grandes proyectos de celulosa,
pero hay que dar las facilidades para ello. El proyecto Alumysa
debemos aprobarlo de una vez por todas y acelerar también
las aprobaciones ambientales de las centrales termoeléctricas.
- ¿No siente que el Gobierno
está yendo en el sentido contrario, al poner muchas exigencias
que demoran esas aprobaciones?
Hay una ley ambiental que hay que cumplir. Pero creemos que los
proyectos tienen que cumplir la legislación. Nosotros lo
que pediríamos es que se acelere la aprobación de
los estudios de impacto ambiental. Eso es lo que nos gustaría.
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Hasta aquí la nota, resumida por
un lector puntarenese de www.iepe.org/econoticias que nos agrega:
La construcción de Alumysa es en realidad una "deconstrucción":
todo ingenio cuya rentabilidad neta sea menor que cero es una "deconstrucción",
e intentar ocultarlo es -aparte de sorprendente- inaceptable, por
decir lo menos.
De manera que, como cualquier Constructor Civil pudiera aprender
en su primer año de escuela, "dos más dos es
cuatro siempre y cuando la obra no se derrumbe y mate a 5, o bien,
no se use la base decimal para escribir los números".
En binario, dos más dos es cualquier cosa menos progreso...y
la realidad tiene más matices que eso.
Digo esto como Ingeniero Civil Especialista en Control Automático
y Sistemas Digitales, titulado, Sr. Pdte. de la Cámara de
la Construcción.
En Punta Arenas esta lección la aprendimos muy bien con
el fiasco de Trillium.
Ubícate, amiguito!
Atte
bmagas@ona.fi.umag.cl
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