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27/05/2003

 

El smog en Santiago de Chile un debate urgente
y necesario

 
  El smog aprisiona Santiago

El Instituto de Ecología Política valora que destacados profesionales opinen sobre el tema de la contaminación, sobre todo porque la gente siente que la lucha contra esta amenaza se eterniza y hay funcionarios que pretenden hacer creer que la situación mejora y de minimizar los efectos negativos que la crisis ambiental tiene sobre la salud de los santiaguinos.

Por eso damos a conocer una importante reflexión sobre esta materia dada a conocer en el diario El Mercurio, porque entrega una serie de antecedentes que contribuyen al necesario debate que una vez más se rrealiza sobre esta amenaza diaria e invernal se desarrolla en estos momentos en nuestra capital.

Efectos nocivos del esmog

Estudios recientes han demostrado que niveles "altos" de contaminación se asocian también con un aumento en la mortalidad por enfermedad cardiovascular y, muy en especial, por infarto del miocardio.

DR. HÉCTOR DUCCI BUDGE

La regulación ambiental que rige la calidad del aire ha tenido por objeto - hasta ahora- el reducir las enfermedades respiratorias y el cáncer. Estudios recientes han demostrado que niveles "altos" de contaminación, específicamente aquel con un aumento de la concentración de partículas finas (menores de 10 micrones), se asocian también con un aumento en la mortalidad por enfermedad cardiovascular y, muy en especial, por infartodel miocardio.

Hasta muy recientemente se pensaba que los infartos se producían luego del crecimiento lento y progresivo de placas de colesterol en una arteria coronaria hasta ocluirla. Hoy se sabe que éstos se producen por la inflamación y ruptura de placas de colesterol en las arterias coronarias, con formación de un coágulo que las ocluye.

El Dr. Suwa, en Canadá, ha demostrado que conejos sometidos a aire ambiente con un alto contenido de partículas experimentan una reacción inflamatoria generalizada que también afecta a las placas de colesterol en las arterias coronarias, haciéndolas más propensas a ocluirse y causar un infarto del miocardio. Peters, en Estados Unidos, estableció que la incidencia de infartos del miocardio subía un 48% en las primeras dos horas después que la concentración de partículas del aire aumentaba 25 microgramos por milímetro cúbico y se mantenía en ese nivel por dos horas, y un 69% cuando subía 20 microgramospor milímetro cúbico y se mantenía en esenivel por 24 horas.

La contaminación ambiental se mide en Santiago a través del ICAP (índice de calidad del aire para material particulado), que expresa la contaminación medida en unidades técnicas (ugr/m3) en términos coloquiales. El valor 100 es aquel considerado como "contaminación socialmente aceptable". El valor 500 es la concentración a la que se produce mortalidad incremental. En el nivel 1 (alerta), el PM 10 promedio de 24 horas oscila entre 195 y 239 (ICAP mayor a 200, menor a 300). En el nivel 2 (preemergencia) éste oscila entre 240 y 329 (ICAP mayor a 300, menor a 500) y en el nivel 3 (emergencia), éste es mayor a 330 (ICAP 500 y más).

Si bien Santiago está contaminado, en los últimos años la calidad del aire ha mejorado, pese a un aumento del consumo de energía del 7% por año y a una duplicación del tamaño del parque automotor. Esto se debe a una reducción del 30% de la concentración de partículas de hasta 10 micrones de tamaño, y de un 40% de las partículas menores de 25 micrones, como resultado de la introducción de vehículos catalíticos, del acceso al gas natural y de la implementación de normas de emisión para industrias y vehículos, la prohibición de usar chimeneas a leña, etcétera. Para cumplir las metas propuestas debemos reducir en un 35% adicional los promedios anuales de las partículas menores de 10 micrones y en un 40% los promedios diarios. Las fuentes móviles contribuyen con dos mil 425 toneladas de material particulado, 48% del total emitido (buses al menos 21%, camiones 13%, vehículos livianos y comerciales 14% ), y las fuentes fijas con un 33% (procesos de combustión 12%, otros procesos industriales 14% y fuentes residenciales 7%).

El implementar las medidas de control de mayor complejidad es de alto costo. La voluntad de asignar recursos para estos fines estará condicionada a que la ciudadanía entienda la seriedad del problema, el beneficio de contribuir a su solución y el perjuicio de no hacerlo, y a que la autoridad demuestreeficiencia en sus acciones y en el uso deesos recursos.

Esta información obliga a considerar, entre otros factores, los efectos de la contaminación en el corazón para la reformulación de los estándares del aire ambiental y hace responsables a las autoridades de implementarlos al más breve plazo, incluso si ello conlleva el tomar decisiones de alto costo político frente a ciertos gremios cuyas actividades empeoran la calidad del aire. Esta acción preventiva redundará en un importante ahorro de recursos que en la actualidad se utilizan en el tratamiento de enfermedades de alta prevalencia.

Cada uno de nosotros debe contribuir a minimizar el efecto de nuestras actividades o hábitos en la mala calidad del aire, y debe modificar su estilo de vida hacia uno más considerado con el medio ambiente.

De no hacerlo, sufriremos, entre otros problemas de salud y el deterioro de nuestra calidad de vida, un mayor número de accidentes coronarios, con el consiguiente impacto adverso en mortalidad, morbilidad y expectativa de vida, además del costo económico derivado tanto de la atención de salud como del ausentismo laboral.

Fuente: Diario El Mercurio 24 de Mayo de 2003

Para mayores informaciones contactarse con Pamela Velasquez y Rodrigo Cerda Iturriaga, Fono 2-223 90 59, e-mail comunicaciones@iepe.org
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