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| Vista nocturna de la zona |
Pumalin
Douglas Tompkins, desde
el año 1961 ha visitado regularmente nuestro
país, asombrado por la belleza natural
del paisaje sureño, con el objetivo de
preservar las 17.000 hectáreas de bosque
templado lluvioso de una eventual explotación
compró el Fundo Reñihué en
1991. La Fundación Conservation Land Trust
ha incorporado otras 300.000 hectáreas
de tierras contiguas para formar el Parque Pumalín.
Junto a su señora
Kristine han trabajado para que estas propiedades
sean destinadas a convertirse en un Santuario
de la Naturaleza, lo que hace indispensable una
designación especial del Estado de Chile
que permita otorgar una protección adicional
ambiental, donde no se permitan actividades industriales.
La fundación ambiental Conservation Land
Trust, con base en los Estados Unidos, donará
estas tierras a la Fundación Pumalín,
una entidad chilena para su administración
y desarrollo, como Parque Nacional con pleno acceso
público pero, como una iniciativa privada.
La Legislación
ambiental chilena incentiva este tipo de iniciativas
privadas, aún cuando el matrimonio Tompkins
y sus fundaciones no reciben apoyo financiero
del Estado Chileno. Como ésta es una nueva
forma de filantropía ambiental en Chile,
el Proyecto ha encontrado cierta oposición
política, especialmente de parte de quienes
no entienden cómo va a funcionar una iniciativa
privada medioambiental.
Sin embargo, en forma
lenta pero segura, se ha ido consolidando una
confianza, tanto a nivel local como nacional,
y el Proyecto sigue avanzando, abierto al público,
tal como se pensó originalmente. Así
se siguen desarrollando infraestructuras para
los visitantes, similares a las que se ofrecen
en los Parque Nacionales de todo el mundo, pero
bajo estrictas pautas de conservación,
con senderos para excursionistas, áreas
de camping, centros de información, café
restaurante, cabañas y excursiones marítimas
y terrestres. Miles de visitantes ya están
disfrutando de estas facilidades.
La visión de los
Tompkins en este Proyecto se ha ido desarrollando
a través de los años. Este Proyecto
incluye un sistema de guarda parques sin uniformes
para administrar las tierras agrícolas
adyacentes a las del Santuario de la Naturaleza.
Los pequeños campos productivos con actividades
agrícolas tales como crianza de animales,
producción de quesos y miel, artesanía
en tejidos de lana y huertos orgánicos,
son estaciones del Parque en distintos sectores
que dan presencia, cuidado y atención a
los visitantes.
De este modo se
espera compatibilizar la conservación con
una contribución productiva a la economía
local. El proyecto está consciente de la
necesidad de incluir a los vecinos de las tierras
preservadas de tal manera de crear un sentimiento
compartido sobre la necesidad de proteger zonas
de tierras vírgenes y la biodiversidad,
consciencia a menudo inexistente debido a condiciones
culturales e históricas. Éste es
un esfuerzo a largo plazo, lento y difícil,
pero es crucial si se quiere llegar a lograr una
forma de vida o economía "sustentable".
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